Charles Jameson. El soldado llegado de ninguna parte

La Segunda Guerra Mundial es sin duda escenario de incontables misterios. Extrañas desapariciones, o famosos casos como el de la llamada «Batalla de Los Ángeles«.

Sin embargo la historia de Charles Jameson es, al menos a mi parecer, una de las mas llamativas y enigmáticas sucedidas durante este periodo, tan oscuro de la historia moderna.

El Misterioso Soldado

El 8 de febrero de 1945, llegaba al puerto de Boston el buque USS Le Jeune procedente del frente de guerra en Europa. Entre su pasaje se encontraban cientos de soldados y marineros civiles heridos, trasladados a Estados Unidos para recibir tratamiento médico en los hospitales de este país. Uno de ellos, que permanecía inconsciente, presentaba restos de metralla en la espalda y una herida infectada en la cabeza; debido a su gravedad fue ingresado de inmediato en un centro de Houston.

Boston City Hospital


Atada al tobillo traía una ficha que rezaba: “Charles A. Jameson, 49; religión, católica; ciudadano americano; Cutty Sark”.

Uno podría pensar que resulta extraña la falta de información de la ficha. Sin embargo tenemos que ponernos en los zapatos de los médicos que se hallaban en el teatro de operaciones en Europa, despachando heridos al por mayor, rellenando fichas casi como autómatas y mal dormidos. Su prioridad numero uno era salvar la vida de los heridos. Para la información adicional ya habría tiempo cuando el paciente se recuperase.

Charles fue atendido de emergencia y fue puesto fuera de peligro. Sin embargo quedo en coma internado en el Hospital, donde curiosamente, a nadie se le ocurrió localizar a la familia del paciente, quizá debido a que en pleno caos de la guerra no comunicaran a alguien que su familiar se hallaba en coma, para ahorrarle los malos ratos, vaya uno a saber.

Charles Jameson Despierta

Tras tres años de estar en coma, Jameson despertó. Poco a poco fue recuperando la consciencia. Aunque no podía articular palabra, Charles era ya capaz de garabatear algunas letras en un cuaderno de notas. Cuando al fin pudo escribir, solo repetía los datos que aparecían en su identificación y que probablemente había dictado al médico encargado de apuntarlos en la ficha que le acompañaba en su salida de Europa.

Ante la imposibilidad de conseguir información personal del paciente, la dirección del hospital decidió solicitarle al ejercito que le proporcionase alguna información de este misterioso sujeto.
El Ejercito reviso en sus archivos, pero no figuraba nadie con su nombre, así que supusieron que debido a su avanzada edad (al menos para ser un soldado) seria un marinero civil, así que se pusieron en contacto con la marina mercante, para que hiciera lo propio con sus archivos. Lamentablemente otra vez no hubo ninguna persona con ese nombre en los mismos. Esto mismo se repitió con los archivos de la Cruz Roja y con la Guardia Costera.

Para sorpresa de todos, el enigmático paciente confeccionó un listado completo de las principales compañías navieras del mundo, lo que confirmaba que Jameson había sido marinero. La posibilidad de resolver el caso se apuntó como cierta cuando reconoció en las fotos de una publicación la escuela de artillería naval de Gosport, en Gran Bretaña. Inmediatamente comenzó a describir por escrito algunas de las características de las instalaciones.

Los militares norteamericanos contactaron inmediatamente a las autoridades británicas a fin de que resolvieran el misterio. Sin embargo no figuraba ningún Charles Jameson en el Registro Marítimo Británico ni mucho menos como alumno de la Escuela de artillería naval de Gosport.

Cutty Sark

Ante la imposibilidad de dar con datos del paciente en si, las autoridades militares decidieron cambiar su enfoque, y rastrear en los registros del barco donde figuraba que había servido, el Cutty Sark. Grande fue su sorpresa cuando se enteraron que se trataba de un barco del siglo pasado.

Cutty Sark


Unos meses más tarde, Jameson ofreció de nuevo una pista que aparentemente podía ser la correcta. En el cuaderno de notas escribió que en realidad había sido miembro de la tripulación del barco Himenoa, y que éste había sido hundido por un crucero alemán en mitad del Atlántico cuando transportaba un cargamento de nitrato desde Chile a Gran Bretaña.

Los militares respiraron aliviados, el enigma parecía estar resolviéndose al fin. Se comprobó que el Himenoa había existido en realidad y que, en efecto, había sido hundido por un barco de guerra alemán, pero esto no había sucedido en el océano Atlántico, sino en el Canal de la Mancha. Sin dar importancia a esta inexactitud, se dio como cierta la versión de Jameson.

El misterio continua

Para dar por cerrado el caso de una vez por todas, se localizó a algunos marineros del Himenoa que habían sobrevivido al hundimiento. Para decepción, y quizás desesperación, de los investigadores, ninguno de los miembros de la tripulación del Himenoa parecía recordad a Charles. La foto de Jameson tampoco fue reconocida por ninguno de ellos. Como si se tratase de una pesadilla, la resolución de la incógnita, que parecía ser inminente, regresaba de nuevo al punto de partida.

SS Himenoa


Llegados a este punto, se dieron por vencidos. Optaron por publicar en la prensa nacional la foto del sujeto con la esperanza de que alguien, quizá algún familiar, lo reconociera.

Su imagen fue apareciendo regularmente en la prensa sin que nadie lo reconociese. Finalmente, en 1957 Jameson murió en el hospital de Boston en donde había ingresado doce años antes.Los interrogantes que habían marcado ese último período de su existencia le acompañaron hasta el mismo momento de su muerte. Hasta hoy, la identidad de aquel marinero desconocido continúa siendo un misterio.

Hay quienes sostienen que quizá se tratase de un espía alemán, cosa que en mi opinión carece de sentido. ¿Cual seria el propósito de infiltrarse de esa manera si nunca fue capaz de pasar información a nadie?. Este misterio quizá nunca se resuelva, sin embargo ahí esta.. El misterioso Charles Jameson.

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